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Amor canalla: un San Valentín carnívoro en Les Mauvais Garçons



Ni rosas ni cajas de bombones: el próximo día de los enamorados se vivirá de forma muy ‘carnal’ en el restaurante Les Mauvais Garçons de Malasaña, en pleno centro de Madrid. Allí el chef autodidacta Gael Bourg se convertirá en el cupido más subversivo presentando un Menú de San Valentín adaptado a sus gustos personales: carnívoro, casi crudo y muy provocador.


La experiencia se inicia con un aperitivo y amuse bouche de la casa antes de pasar al entrante: sus famosas Tostadas de Foie Gras, de preparación casera y que se sirven con Sal Loca de Ile de Ré y salsa de piña además de una copa de champagne. Para el segundo los comensales pueden elegir entre un Tartar o un Magret de pato y un Tataki de solomillo ibérico, todo ello acompañado de una copa de vino natural. Y como no podía ser de otra manera su postre es la ‘Experiencia de chocolate’ con chupito casero: un ritual transgresor y misterioso que los comensales no deben perderse.



Menú de San Valentín (40€/persona)

- Aperitivo y mise en bouche Les Mauvais Garçons - Entrante –acompañado de una copa de champagne

Tostadas de Foie Gras (Gers/Francia) casero, Sal Loca (Ile de Ré), salsa de piña

- Segundo (a elegir) –acompañado de una copa de vino natural

Tartar de Pato (Gers/Francia), Sal Loca, Parmesano, cilantro, pilas, lima y leche de almendrasTataki de solomillo ibérico (Extremadura), sumac (Turquía), alga nori, sala de dátiles al coñacMagret de pato (gers/Francia) a la plancha, Pimentel d’Espelette, salsa carnívora y piña

- Postre

Experiencia de chocolate con chupito casero Les Mauvais Garçons



Sobre Les mauvais Garçons:

Placer ‘en crudo’

Desde su apertura el pasado mes de marzo, el restaurante Les Mauvais Garçons se está convirtiendo en una de las sensaciones gastronómicas de la capital. La culpa la tiene su chef francés autodidacta Gael Bourg, reconocido carnívoro que ha creado una carta reducida a sus gustos personales, donde el mejor producto (carnes, pescados, quesos, vinos naturales…) se sirve crudo o casi crudo con influencias francesas, españolas y japonesas. 

Estética salvaje

Situado en la calle Madera, en pleno corazón de Malasaña, su estética es decadente y muy canalla a imagen de su colección de fotografías provocadoras o su ‘coqueto cuarto de baño’, que permite cometer perversiones privadas mientras se ve comer al resto de comensales a través de un espejo secreto. La estética de los camareros contribuye al ambiente: todos tatuados y con un vestuario tan libre que en ocasiones resulta excesivo. “Me interesa el contraste entre la sofisticación de lo que ofrezco en el plato y nuestra estética salvaje de Mauvais Garçons”. 


Fuente: Pinabrand