• Gabriela Rodríguez

#RayDonovan: animal herido de muerte


El domingo terminó la quinta —y hasta ahora más intensa de todas— temporada de Ray Donovan: el antihéroe protagónico de este drama policial invertido que a lo largo de 12 capítulos permite conocer, a golpe de flashbacks, la psiquis (o el “alma humana”, cada vez menos alma y menos humana) del violentísimo e introvertido Ray.


Lo que Ann Biderman —escritora de la serie— hace con Liev Shreiber en esta temporada, es herirlo de muerte (desde el minuto uno del primer episodio) logrando a golpes de violencia cotidiana, psicopatías familiares, cloacas podridas de la farándula hollywoodense y arranques parricidas que sonrojarían a Freud, dejar un rastro de sangre, vísceras, traumas y la imposible redención del protagonista.

Trama, guión y música van de la mano en esta espiral de infierno que, según la cadena Showtime, sería la última entrega de la serie, pero que decidió (veremos si para bien o para mal) continuar el descenso de uno de los personajes más oscuros que ha dado la ficción de la pantalla chica.